Este tercer número de la Revista Xoroi se pregunta por las condiciones que hacen posible el medio en el que hoy pensamos, leemos y nos vinculamos. Más que un tema, se trata de un campo de fuerzas: infraestructuras, tiempos, dispositivos y discursos que configuran —y a veces limitan— la experiencia del pensamiento. Lejos de un enfoque futurista, los textos reunidos interrogan cómo estas condiciones afectan a la clínica, al relato y a las formas de lazo contemporáneas. Pensar el medio implica volver visible aquello que lo sostiene y asumir una exigencia: no dar por dadas las condiciones en las que pensamos.
Henry Odell, editor
Editorial
Este número de la revista se ha ido armando de una manera bastante natural, ligado a nuestro propio medio de trabajo en Xoroi.
Empieza con un texto de Jorge de los Santos que sitúa con precisión el punto en el que estamos. Por lo que dice, y desde dónde lo dice. No busca explicar el presente ni corregirlo, sino atravesarlo y dejar ver qué ocurre cuando ya no sostiene. Una forma de mirar que no tranquiliza, pero que permite empezar a preguntarse qué se puede hacer con ello.
A partir de ahí, el núcleo del número reúne tres miradas distintas que, cada una a su manera, se encuentran con que ya no es evidente desde dónde pensar, intervenir o sostener un vínculo.
Elena Ascárate, sitúa la cuestión en el terreno clínico e institucional, desplazando la pregunta hacia las condiciones en las que alguien puede llegar a ser recibido como sujeto. Antoni Talarn, por su parte, introduce una lectura más amplia, apoyándose en una figura literaria para pensar el movimiento contemporáneo y sus formas de extravío compartido. Y Antonella Sorrentino, que propone un desplazamiento distinto: a partir de un operador entre novela y memorias, interroga la forma misma en que hoy se escribe la experiencia, situando un pasaje del relato a su registro. Son tres entradas distintas, pero todas apuntan a lo mismo: algo ha cambiado en el modo en que se sostiene el vínculo y en el lugar desde el que se piensa.
En ese mismo movimiento se inscribe el Laboratorio del Umbral, que se desarrolla en paralelo a La carta transespecie. Un espacio de trabajo donde algunas preguntas se mantienen abiertas y en circulación.
La conversación con Begoña Olabarría ocupa en este número un lugar especial. Por su reciente reconocimiento como primera socia de honor de la Sociedad Española de Psicología Clínica, por su trayectoria, pero también por lo que representa en relación con la construcción de un campo que hoy sigue necesitando ser pensado y sostenido.
El número se cierra con una nota sobre la I Feria del Libro Psicoanalítico en Buenos Aires, que recuerda que el pensamiento también necesita lugares donde encontrarse. Y en donde Xoroi estuvo presente con unos cuantos títulos.
Se suma, además, una selección de títulos del catálogo de Xoroi: libros que, leídos en conjunto, permiten situar distintas posiciones desde las que pensar las condiciones de este número.
No es un número que intente dar respuestas, sino ver mejor desde dónde se están planteando hoy algunas preguntas.





