Henry Odell, editor
Editorial
En sus tres primeros números, la Revista Xoroi no ha trabajado temas, sino posiciones de lectura. El #1 abrió el medio. El #2 exploró el vínculo. El #3 interrogó las condiciones que lo hacen posible. Este cuarto número introduce un desplazamiento.
Ya no se trata del medio. Se trata de lo que ocurre en él.
Cuando las condiciones cambian —tecnológicas, culturales, cognitivas— también se desplaza la posición desde la que pensamos. Algo deja de coincidir. No está claro quién piensa ahí.
Ni desde dónde se decide, se escribe, se desea.
En un entorno donde la inteligencia se distribuye, donde la producción se acelera y donde el pensamiento circula sin fricción aparente, el sujeto deja de ser un punto estable.
Este número no busca definirlo. Intenta situarlo en tensión: entre autonomía y delegación, entre criterio y automatización, entre deseo y captura.
No se trata de describir una transformación, sino de advertir algo más preciso: el sujeto ya no es el mismo porque el medio tampoco lo es.





