«La Argentina es el futuro del psicoanálisis» – José María Álvarez, entrevistado por Oscar Ranzani en Página/12

«La Argentina es el futuro del psicoanálisis» – José María Álvarez, entrevistado por Oscar Ranzani en Página/12

Oscar Ranzani entrevista a José María Álvarez en la web Página/12

Coordinador del flamante libro «Asistencia pública y psicoanálisis«, el especialista busca responder qué aportan los psicoanalistas que trabajan en el ámbito público a la clínica, especialmente en lo que concierne a sus aspectos psicopatológicos, terapéuticos y formativos. «Quizás en Argentina se puede plantear qué puede aportar el psicoanálisis a la asistencia pública, pero en Europa la pregunta es al revés. Es necesario introducir aquí un matiz: la formación clínica de un psicólogo clínico o de un psiquiatra en Argentina es muy superior a la que se tiene en Europa», explica.

¿Cómo se encuentra hoy el psicoanálisis con la asistencia pública? ¿Qué lugar ocupa en los sistemas sanitarios, en las universidades, en la formación de los profesionales y en la vida cotidiana de quienes sufren? Estas preguntas recorren el eje de las XXI Jornadas Internacionales de La Otra Psiquiatría, en España, donde psicoanalistas que trabajan en hospitales y centros de salud pública reflexionan sobre una práctica que, lejos de desaparecer, se reinventa en los márgenes del sistema. En un contexto donde las políticas sanitarias en España y Europa priorizan la inmediatez y los criterios de evidencia, el psicoanálisis resiste con una propuesta radical: escuchar al sujeto, abrir espacio al deseo, sostener el valor de la palabra. El libro Asistencia pública y psicoanálisis (Xoroi Edicions) testimonia esa experiencia —a veces silenciosa, otras conflictiva— de quienes, desde dentro de lo público, logran introducir una mirada distinta sobre el sufrimiento y la cura. Asistencia pública y psicoanálisis es un libro necesario para quienes trabajan en salud mental, se interrogan por el porvenir de la clínica y creen que, incluso en el corazón del sistema público, aún hay espacio para la palabra y la invención.

Desde hace años, las Jornadas Internacionales de La Otra psiquiatría vienen preparando el terreno para afrontar el tema que en el año 2025 dio título al encuentro «Asistencia pública y psicoanálisis». Aunque se trata de una cuestión extensa, el enfoque gira en torno a una pregunta concreta: ¿qué aportan los psicoanalistas que trabajan en el ámbito público a la clínica psicoanalítica, especialmente en lo que concierne a sus aspectos psicopatológicos, terapéuticos y formativos? Estas Jornadas se propusieron examinar tales cuestiones. Con la coordinación del prestigioso psicoanalista español José María Álvarez, en el libro hay textos de Kepa Matilla, Javier Carreño, Juan de la Peña, Chus Gómez, Vicente Zarco y Bertha Blum, y el psiquiatra y psicoanalista argentino Emilio Vaschetto. Alvarez, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), es también Doctor por la Universidad Autónoma de Barcelona, especialista en Psicología Clínica y autor de varios libros, como Estudios sobre la psicosisHablemos de la locura y Estudios de psicología patológica (todos de Xoroi Edicions), entre otras publicaciones.

«En España, el discurso que nosotros defendemos que es el enfoque psicoanalítico dentro de la institución sanitaria y el enfoque psicoanalítico en el tratamiento de la patología mental, es una cosa muy escasa», plantea Alvarez en la entrevista con Página/12. «El psicoanálisis apenas se ha introducido en la asistencia pública. Es más bien una cosa privada. Nosotros trabajamos en lo público, somos facultativos, funcionarios del Estado muchos de nosotros. Y tenemos a nuestro cargo la formación de los futuros especialistas en psiquiatría y psicología clínica. De manera que para que no estuvieran muy solos nuestros residentes, entre algunos hospitales, especialmente de Galicia y de Valladolid, juntábamos a los residentes para que se conocieran y discutieran un poco sobre lo que nosotros les enseñábamos, que era una perspectiva clínica psicoanalítica de la locura y del tratamiento de la locura», señala el especialista. Alvarez también destaca que La Otra Psiquiatría surgió «como una parte de la actividad de un grupo de amigos, porque, en realidad, no somos ninguna asociación ni nada de esto, sino más bien un grupo de amigos que nos interesamos por algunos temas comunes: la locura, el psicoanálisis y la formación de los futuros especialistas».

 

-Por todo lo que comenta es de suponer que resultó relevante abordar el tema «asistencia pública y psicoanálisis». ¿La idea de este libro es poder responder qué puede aportar el psicoanálisis a la asistencia pública, darle respuesta a esa pregunta?

-Nosotros formulamos la pregunta al revés. Quizás en Argentina se puede plantear qué puede aportar el psicoanálisis a la asistencia pública, pero en Europa la pregunta es al revés. Es necesario introducir aquí un matiz para entendernos: la formación clínica de un psicólogo clínico o de un psiquiatra en Argentina es muy superior a la que se tiene en Europa. No hay un cupo tan cerrado para formarse como psicólogo clínico, por ejemplo, y en España es muy restrictivo. Hace diez años se formaban cien psicólogos clínicos en toda España y ahora un poco más de doscientos; es decir, que es una especialidad similar a la que hace un juez o un fiscal de dificultad. El resto de personas que no pasaban la prueba de la formación especializada, el psicólogo especialista en psicología clínica, no tenían acceso a un hospital ni a nada público, no tenían formación de la gran patología mental, solamente podían trabajar en una consulta privada. Estamos hablando por lo tanto de dos mundos. Entonces, en Argentina qué aporta el psicoanálisis a la asistencia pública es muy pertinente plantearlo porque la formación clínica de los psicoanalistas es una formación clínica, pero en Europa es al revés: los psicoanalistas como no hagan una especialidad, no han pisado nunca un hospital porque no se les permite entrar porque no tienen acreditación suficiente para trabajar allí ni para hacer prácticas.

-¿En qué se basa el temor o el prejuicio ante el psicoanálisis en los servicios de psiquiatría de los hospitales públicos de España?

-Porque al hospital público sólo puede acceder un especialista y la mayoría, el 90 por ciento de los psicoanalistas no son especialistas en psicología clínica o en psiquiatría. Entonces, lo mismo que un médico que no es cardiólogo y quiere hacer prácticas en cardiología no puede entrar si no es a través del sistema de especialidades MIR de cardiología, lo mismo pasa con el resto de especialidades.

-¿Por qué el psicoanálisis no es tenido en cuenta en la currícula universitaria en España y en Europa?

-No se tiene en cuenta en absoluto. Un psicoanalista que quiera trabajar en lo público tiene que hacer dos currículum, el de psicoanalista para estar con sus colegas y el currículum académico y especializado que le permita entrar en la práctica hospitalaria y pública, o hacerse funcionario, etcétera. Es decir, son dos currículum que no tienen que ver. Yo he estado en muchos tribunales de oposiciones y la gente puede tener un currículum como psicoanalista muy importante, pero el valor que tiene ese currículum es cero puntos. Eso no se cuenta. Se cuentan artículos publicados sobre otras cosas, en revistas de ciencia o de todo tipo de cosas de ese tipo. Es muy distinta. En la carrera de Psicología, se estudia matemáticas, estadística, biología y neurociencias. No se estudia nada más. Y eso es otro mundo.

-A nivel macro, ¿por qué en Europa el psicoanálisis no tiene el reconocimiento social que tiene la Argentina?

-La Argentina es el futuro del psicoanálisis. Esto es una cosa especial, es excepcional. Ni en España, ni en Italia, ni en Francia, en ningún sitio que yo conozca, ni en Sudamérica tiene el arraigo que tiene la Argentina ¿Por qué no lo tiene? Porque los psicoanalistas no se han preocupado nunca de introducirse en el medio académico, de ser profesores de universidad, por ejemplo. No se han preocupado nunca de ser facultativos especialistas de un hospital. Entonces, cuando han querido entrar, les han dicho: «¿Dónde vas tú con ese currículum si eso vale cero puntos?». Por una parte, han sido los propios psicoanalistas los que se han dedicado más bien a multiplicar su pequeño núcleo, pero sin lograr irradiarse o penetrar en el medio hospitalario o sanitario y en el medio académico. Cuando yo comencé a estudiar, no estaba incluso bien visto hacer una tesis doctoral, como era mi caso. Me decían algunos compañeros: «¿Cómo vas a perder tiempo haciendo un doctorado?». Yo decía «Porque yo quiero ser profesor de universidad o catedrático o alguna cosa de esas. O quiero trabajar en un hospital». Eso no estaba bien visto. No era un psicoanálisis purísimo. Bueno, creo que fue un error.

-Y en relación con lo que dice, ¿qué consecuencias trae el hecho que usted señala de que en España la mayoría de los psicólogos que desean iniciarse en el psicoanálisis lo hacen sin haber tenido contacto con dispositivos públicos de salud mental?

-Tiene unas consecuencias clínicas importantes. Un graduado en Psicología en España no puede ejercer. Tiene que hacer un máster que le habilite para ejercer solo en privado, no en lo público. En lo público no puede ejercer. Tiene que hacer la especialidad. Entonces, ¿qué consecuencias tiene? Que trabajan en consulta privada, cuando tienen un caso complicado no lo pueden atender porque no saben qué hacer con él. Pueden atender determinados tipos de perfiles psicológicos, de patología menor y punto. Y no hay más. Los demás va todo a la pública o a la gente que se ha especializado más.

-¿Cómo se puede resolver el falso dilema de que el psicoanálisis es ninguneado por falta de carácter científico y, a la vez, saber que no necesariamente lo más verificado sea lo más eficaz, como señala Kepa Matilla en el libro?

-El psicoanálisis ahora no goza de mucho predicamento cuando se mira con el rasero de la ciencia. Pero hay que ser serios con esto. La psicología, que se enseña en Europa, por más vestimenta estadística, matemática, biológica o neurocientífica aparentemente que tenga, no es una ciencia. Y si es una ciencia, es una ciencia inútil. No sirve para nada. Sirve sobre todo para adiestrar animales. Y no todos los animales. Perros sí, los gatos ya son distintos. Eso es lo que yo aprendí. Trasladar eso a las personas es un salto, como pasar un abismo. Y es muy difícil de pasar. La evidencia científica llevada al terreno de la clínica psicológica es bastante inútil. Bastante inútil en la medida en que lo que es eficaz no sirve para nada. Lo que está probado a su validez desde el punto de vista científico, es inútil desde el punto de vista clínico en la mayoría de las ocasiones. Nosotros verdaderamente tenemos que dar cuenta de la potencia terapéutica del psicoanálisis, los que nos dedicamos a eso, los que atendemos a pacientes enfermos y los sacamos adelante. La única solución, por lo menos en Europa, para la pervivencia del psicoanálisis es la formación clínica potente de los psicoanalistas. Todo lo demás serán pequeños grupos que sobrevivan de consultas privadas, pero no será como aquí en Argentina. Vengo de hablar en el Borda. Los psicoanalistas están allí, se forman como residentes y son muy competentes. Y eso en Europa no existe, es excepcional.

 

Lee el artículo completo en la web de Página/12.

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El autor

De la Peña Juan
Juan de la Peña (España) es psiquiatra y psicoanalista.
Matilla Kepa
Kepa Matilla (España) es psicoanalista y psicólogo especialista en clínica y docente universitario.
Gómez Chus
Chus Gómez (España) es psicoanalista.
Carreño Javier
Javier Carreño Villada (España) es psiquiatra y psicoanalista. Licenciado en Medicina y Cirugía.
José María Álvarez, autor de Xoroi edicions
José María Álvarez (España) es psicoanalista, especialista en Psicología Clínica.
emilio vaschetto autor xoroi edicions 2025
Emilio Vaschetto (Córdoba - 1972) es médico psiquiatra y psicoanalista miembro de la EOL y de la AMP.

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